Ada Lovelace es considerada la primera programadora de la historia. En el siglo XIX trabajó con Charles Babbage en la máquina analítica y escribió lo que hoy se considera el primer algoritmo destinado a ser procesado por una máquina.
Su visión fue revolucionaria, ya que entendió que las computadoras podrían hacer mucho más que cálculos matemáticos, anticipando el futuro de la informática.
Grace Hopper fue una científica informática y oficial de la Marina de Estados Unidos que desarrolló el primer compilador para un lenguaje de programación.
Su trabajo permitió que los programadores pudieran escribir código en un lenguaje más cercano al lenguaje humano, facilitando el desarrollo de software moderno.
Margaret Hamilton dirigió el equipo de ingeniería de software que desarrolló el sistema de navegación para las misiones del programa Apolo de la NASA.
Su trabajo fue fundamental para que la misión Apolo 11 lograra llevar al ser humano a la Luna de manera segura.
Las contribuciones de estas mujeres marcaron el inicio del desarrollo del software moderno. Gracias a sus ideas, hoy existen lenguajes de programación, sistemas operativos y aplicaciones que utilizamos en nuestra vida diaria.
Su legado sigue inspirando a nuevas generaciones de mujeres que deciden estudiar programación, ingeniería y tecnología.